>

Blog de un republicano del Alto Palancia

miércoles 2 de noviembre de 2011

La inclusión en un grupo electoral para las próximas elecciones desvirtuaría la esencia del 15M.


Es el modelo y su forma de funcionamiento lo que en gran parte definía el movimiento de protesta (amén de los contenidos claramente progresistas a los que no pueden llegar las formaciones políticas)

Una de los atractivos que, en mi opinión, ofrecía el movimiento 15-M (o de Indignados, o de perroflautas, llámese como se quiera) era, precisamente, su carácter marginal de la política "establecida", se valía de la calle como escenario y de la protesta totalmente plural, improvisada e integralmente participativa. Todo lo contrario el funcionamiento "normal" de un partido político, donde lo democrático se pliega ante la jerarquía de la dirección o cúpula de la agrupación política, ninguneando o directamente estafando a sus bases (como ha sucedido en algunos aspectos en el PSOE de la última legislatura sobre todo).

Un movimiento quasi espontáneo y en el que casi todo el mundo tenía cabida, en el que se admitían y respetaban todas las sensibilidades y "se hacía política sin los políticos", es decir, se hacía presión social o política desde la periferia del sistema, desde la cuneta del modelo aceptado, se había constituido, para muchos descontentos, en una alternativa atractiva y una esperanza de cambio, de progreso que los partidos políticos tradicionales no ofrecían y siguen sin ofrecer.

Es el modelo y su forma de funcionamiento lo que en gran parte definía el movimiento de protesta (amén de los contenidos claramente progresistas a los que no pueden llegar las formaciones políticas) y su, llamemosle, tirón popular, su éxito parcial y lo que podría constituir una forma de semilla de cambio, una chispa que pueda mover, de algún modo, en un medio plazo, el motor del cambio, el germen de alguna forma de revolución social y política.

Por tanto la pretendida inclusión en los usos del sistema político, la constitución en partido, formación o grupo político, en mi opinión, desvirtuarían no sólo la forma de ser del movimiento como grupo heterogéneo de protesta multisensible, si no la misma esencia del sentido de protesta o cambio de futuro, hipotecando claramente la viabilidad ulterior del movimiento y las expectativas generadas.

No necesitamos nuevos partidos políticos ni nuevas opciones continuístas con el sistema establecido y que está demostrando día a día su incapacidad para resolver los problemas de la inmensa mayoría, necesitamos un cambio mucho mas en profundidad, y no un simple cambio de equipo de gobierno que esté limitado por los mismos condicionantes que los partidos y políticos actuales (la oligarquía economicofinanciera, los bancos y las grandes empresas y fortunas).

El movimiento ciudadano de protesta debe liderar los cambios en el modelo social y político desde fuera, sin violencia, pero sin participar de la mecánica normalizada de los partidos políticos, pues de lo contrario, acabarían, invariablemente, contaminados por los mismos defectos de éstos.

El próximo 20N, no es incompatible el ejercicio del voto para frenar a una derecha reaccionaria con ansia de recortes sociales, debemos responder a la enorme disciplina de los votantes del PP llenando las urnas de papeletas de grupos y partidos de izquierda, pero dejando al margen, y así conservando su margen de maniobra, a los movimientos de protesta ciudadana que pueden y deben, con nuestro apoyo, seguir intentando cambiar de verdad las cosas al margen de la política de hemiciclos.

Salud y República!!
Nexus.

3 comentarios:

Juanjo dijo...

Si,lo desvirtuaria.Pero...¿que hacemos con ello?
Un abrazo

María dijo...

Desde el compartido sillón orejero
... Fuerza y Honor.

Pecosa dijo...

Estoy y no estoy de acuerdo. Me explico.

Estoy de acuerdo porque una de las cosas a priori maravillosas del 15M es que no tiene un partido que le representa, que caben personas de distintas ideologías.
Pero considero que para hacer política hay que meterse en la política.
No digo que las movilizaciones populares no funciones, pero creo que funcionan si son mucho más agresivas. A mí el 15M me ha acabado cansando un poco, en mi opinión se dejan enfriar las cosas, y España es un país que olvida rápido.

Así que para mí hay dos opciones: o se hace una movilización popular mucho más agresiva (que no violenta, ojo) o entramos en la política de lleno.