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Blog de un republicano del Alto Palancia

miércoles 9 de noviembre de 2011

Debates electorales. Ilusionismo de trampa burda y cartón.



En la actual situación sociopolítica no necesitamos ilusionistas, ni siquiera buenos, y menos aún, prestidigitadores de tres al cuarto a los que se les caen los naipes de la mano y se les escapa la paloma de la chistera, lo dicho, demasiado truco barato, demasiado cartón...


Siempre se ha dicho que el Circo es el mejor espectáculo del mundo, aunque confieso que a mi nunca me ha gustado demasiado, no se si por la sensación de tristeza que me provocaba contemplar la sordidez del ámbito circense, casi siempre en un entorno ajado que produce la impresión de haber conocido mejores lustres, debo decir sin embargo que, desde muy pequeño, siempre me maravillaron los ilusionistas, los buenos claro. Uno sabe que hay truco, trampa, cartón, pero aún así se deja llevar por la ilusión, por el espectáculo que teje con manos de prestidigitador, el mago en escena, imaginando, por que uno quiere eso si, por un momento, que la magia existe, aunque, insisto, estamos totalmente convencidos de que lo que se representa ante nuestros asombrados ojos, es puro truco, trampa, cartón...

Vaya por delante mi convencimiento de que cualquier profesión es digna si se realiza con dignidad, esto es: con honradez y voluntariamente, con integridad. Así pues, no me parece menos digno el oficio de payaso que el de político, pongamos por caso, si se ejerce con dignidad, con honradez, si se hace bien.

Estos días estamos, queramos o no, asistiendo a lo que se ha dado en llamar, en múltiples ocasiones y por periodistas de todos los colores y pelajes, "el circo de la política", si, una analogía curiosa pero que no va del todo desencaminada.
Si uno presta atención a los políticos mas nombrados, a lo que podríamos denominar, primeras espadas de la política nacional, léase Mariano Rajoy Brey y Alfredo Perez Rubalcaba, sobre todo en su amago de "debate", que mas bien fue, en mi modesta opinión de ciudadano de a pie sin carné de ningún partido político, un dialogo de besugos de libro, en el que miserablemente se hacían preguntas sin respuesta y se daban respuestas a preguntas que nadie había formulado.




Un dialogo de besugos como aquel del chiste en el que la conversación no era tal, sino mas bien, una serie de frases inconexas sin sentido entre dos interlocutores que no lo son.
Uno lanzaba una pregunta, mas o menos capciosa, que el otro no contestaba, enfrascándose en un monólogo que insultaba sobretodo a la inteligencia de quienes tuvimos la osadía de pararnos a escuchar semejante espectáculo, y esto, el espectáculo me retrotrae a la reflexión con la que comenzaba esta entrada, los ilusionistas y sus trucos aparentes...

Decía que me gustaban desde siempre los ilusionistas, los buenos, puntualizaba, y eso es lo que intentaban ser los delfines del bipartidismo sin conseguirlo en absoluto, ser buenos digo...
la clave para que a uno le impresione el espectáculo de un mago del escenario estriba básicamente en que no se le note ni el truco, ni el cartón, y eso es algo que los lideres patrios no pudieron conseguir en ese mal llamado debate.

Rajoy y Rubalcaba, lejos de ofrecer un discurso claro e inteligible, sin trampa, sin cartón, enseñaron sus vergüenzas políticas (y de paso las nuestras como sociedad democrática responsable) entre trampas burdas y cartón ajado, sordidez electoral de oferta y poco mas, no habían recetas razonables para afrontar ni la crisis ni el ansiado y necesario cambio en profundidad del modelo de estado y por tanto de sociedad.

Hay alternativas viables a la izquierda de estos dos mastodónticos partidos, no cabe duda, no se sabe (pues no han tenido, merced a la injusta ley electoral, oportunidad de demostrarlo) cuanto truco o cartón esconden los partidos progresistas de izquierda, pero seguramente menos que un PSOE que ha perdido el nexo que le unía con sus bases y sus votantes, y menos también, que un partido popular en el que sus líderes demuestran día a día que el nombre de su formación es un chiste de mal gusto.

En la actual situación sociopolítica no necesitamos ilusionistas, ni siquiera buenos, y menos aún, prestidigitadores de tres al cuarto a los que se les caen los naipes de la mano y se les escapa la paloma de la chistera, lo dicho, demasiado truco barato, demasiado cartón...

Salud y República!!
Nexus.

3 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Hola querido amigo. Ya sabes que yo acostumbro a llamar al período electoral la Feria, porque en realidad es eso,o al menos en eso lo han convertido, pero lo de televisión ya es una vergüenza, y lo es, no solo por los payasos que salieron a contar chistes, sino por un moderador incapaz de poner a cada uno en su sitio y obligar a contestar a las preguntas del otro, en lugar de irse por los cerros de Úbeda, y convertir el espectáculo, como bien has dicho, en un diálogo de besugos. Esa forma de actuar no es propia de un profesional, sino de un mercenario dispuesto a ponerse al servicio del vencedor a cambio de sus favores y manipulaciones informáticas, que es lo que nos espera en los próximos cuatro años, aparte de más recortes, paro y miseria. Y espero que también lucha, y por parte de la izquierda un trabajo de aproximación y pensamiento, para en 2015 ir juntos a las elecciones en un solo bloque de izquierdas, única forma de salir del agujero en que nos han metido los neoliberales con su capitalismo salvaje.
Salud y un abrazo.

Pecosa dijo...

Me he negado a ver el debate de estos dos papanatas, entre otras cosas porque ya sabía que iba a ser una pérdida de tiempo. Todo el mundo me comenta lo mismo, que era vergonzoso ver cómo se echaban la porquería uno a otro, peleándose como si fueran niños de guardería. Cómo Rajoy no sabía hablar sin leer los papeles que tenía delante, o llamaba 'Zapatero' a Rubalcaba. Cómo Rubalcaba proponía medidas sociales, las mismas que no han hecho, las mismas que han recortado, en los últimos tiempos.

Yo ya sé a quién voy a votar, sin duda no va a ser a ninguno de estos dos payasos. De los malos.

El Pinto dijo...

Que dpuede esperarse con tanto apaño, pacto, acuerdo, floritura, sosez, leido y contado tal que monigotes adorados.
Malos tiempos asoman