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Blog de un republicano del Alto Palancia

domingo 23 de octubre de 2011

El final de una época. ETA anuncia el fin de la violencia y su paso a la lucha política.


Detrás de la retorica ultranacionalista vasca se escondía otra realidad mas prosaica: ETA además de una banda criminal era una gran fuente de ingresos que conformaba para muchas personas una forma de vida.

Hace tan sólo medio año no hubiera creído, aunque me lo hubiese susurrado al oído la mismísima ministra Chacón o me lo hubiera cantado Perez Rubalcaba a pleno pulmón, que ETA iba a tirar la toalla ahora, en éste momento, sin mas demostraciones de fuerza.

Para alguien de mi generación, que hemos convivido desde siempre con la amenaza de ETA suspendida sobre nuestras cabezas como una espada de Damocles bastarda e infame, ETA siempre estuvo ahí fuera, su amenaza constante acechaba en la oscuridad antidemocrática del independentismo mas tenebroso y aprendimos a convivir con ello.
Hasta tal punto, que llegamos a "normalizar" la amenaza de los violentos, existía, estába de una u otra forma presente siempre, pero la aceptábamos con la naturalidad de lo inevitable.

Existían altibajos, por supuesto, con cada atentado, con cada asesinato, con cada nuevo crimen, la indignación y la frustración subían hasta cotas intolerables, pero después, con la resignación del enfermo crónico que después de la crisis aguda acepta el dolor sordo que le aqueja, volvíamos a insensibilizarnos de alguna manera, en menor o mayor medida.

ETA parecía que nunca acabaría, décadas de asesinatos y secuestros hacían pensar que sería una lacra eterna. Detrás de la retorica ultranacionalista vasca se escondía otra realidad mas prosaica: ETA además de una banda criminal era una gran fuente de ingresos que conformaba para muchas personas una forma de vida. Muchos de sus miembros, tras décadas viviendo del prospero negocio del asesinato, el chantaje y la extorsión, no tenían otra forma de ganarse la vida y dificilmente podían reinsertarse, con normalidad, en la sociedad y el mercado laboral.
Tantos años viviendo de provocar la muerte ajena que ya no sabían hacer otra cosa.

Por fin, la tan ansiada noticia del fin de la violencia en Euskadi ha llegado y como la primavera de la Zarzuela, nos ha pillado a la mayoría un tanto descolocados.
Confieso haberme emocionado cuando recibí la noticia en la soledad de mi coche mientras circulaba de mi trabajo a casa para acudir a cenar, en la radio interrumpieron la emisión del programa musical que estaba escuchando para ofrecer la rueda de prensa del presidente del gobierno tras el comunicado de ETA. En ese preciso instante, lo reconozco, me pudo la emoción, era sencillamente, algo increíble, había sucedido por fin, y yo estaba allí, parado en un semáforo sin dar crédito a lo que estaba escuchando.

Ahora viene la segunda parte. Si el pueblo español en general y el vasco en particular han dado en la cuestión terrorista una lección de firmeza y valor frente a los violentos, ahora es el momento delicado del día después, de conseguir superar socialmente el difícil reto que supone la convivencia en un mismo espacio físico y sociopolítico de víctimas y verdugos.
La sociedad vasca tiene el inconmensurable desafío de conseguir una difícil conciliación social necesaria para lograr un mejor futuro para Euskadi, sin olvidar de donde vienen y quienes son los que han llenado de dolor y muerte la sociedad vasca.

Por fin, después de décadas de muerte y desolación, la pesadilla ha terminado y no se volverán a escuchar disparos en Euskadi.

Salud y República!!
Nexus.

4 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

Esperemos que todo vaya bien, amigo Nexus, porque no han hecho más que comenzar las negociaciones (el IRA tardó seis o siete años en abandonar las armas)y ya por uno de los lados se han empezado a cambiar de posición (han obligado a Rajoy a cambiar las primeras declaraciones que hizo) con una deriva a la derecha, y a crear una sensación de desconfianza, ¡vamos!, cómo si no les gustara que ETA haya declarado el cese de la lucha armada en estos momentos. Pero esta es la España caínita de siempre, la que prefiere muertos con tal de conseguir la victoria. Esperemos que triunfen la razón y el sentido común.
Salud y un abrazo.

jotake dijo...

mmmmm perdonar que sea tan exceptico pero este abandono de la lucha armada asi como asi no me lo acabo de creer, ojala me equivoque pero no se no se, no creo que dejen las armas sin condiciones y tampoco que el gobierno de ciertas concesiones asi que las negociaciones van a ser muy duras

Juanjo dijo...

Para mi y a pesar de las reticencias de algunos es una gran noticia que deberia alegrarnos
Un abrazo

Pecosa dijo...

Sin duda una gran noticia, aunque estas cosas son complejas... veremos como acaba, y si todo acaba bien, Ojalá que sí.